“El Atentado del que Fui Objetivo”

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El día Martes 5 de Junio de 2012, fui victima de un atentado perpetrado con el fin de lograr mi deportación a Ecuador y ponerme en manos de la justicia secuestrada por el dictador Rafael Correa. Se montó un secuestro disfrazado de fortuita detención por falta de documentos de viaje, actuaron manzanas podridas, lamentablemente miembros de la Policía colombiana, detrás de estos, estuvieron sin lugar a duda los tentáculos de los corruptos que me persiguen desde Ecuador, que han intentado callar mis denuncias de sus actos de corrupción con demandas, amenazas e intentos de amedrentamiento, no lo han podido lograr y no lo lograrán, Gracias a Dios el objetivo de los mercenarios no se pudo lograr, su plan les falló, y se quedaron con los churos hechos, esperándome a la entrada de mi país para exhibirme como trofeo y mostrarles a los demás opositores lo que también les podría pasar.

Hasta hoy realizo esta denuncia de forma pública ya que he pasado estos días poniendo a mi familia a salvo.

Aquí les ofrezco mediante una carta enviada al Presidente de Colombia Juan Manuel Santos y las autoridades de este país, el relato del atentado que fui objetivo, del ejercicio infame, que emula las acciones mas perversas cometidas en la historia por dictadores de toda ralea:

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Fernando Balda Flores

Asambleísta Nacional del Ecuador

 

Colombia 12 de Junio de 2012

Doctor.

Juan Manuel Santos Calderón

Presidente de la República de Colombia

Ciudad.-

De mis consideraciones:

Señor Presidente Santos, le dirijo la presente comunicación para poner en su conocimiento graves acontecimientos y actuaciones arbitrarias por parte de miembros de la Fuerza Pública colombiana, en lo que puede ser parte de un complot en mi contra coordinado por grupos especiales del gobierno de Ecuador. Lo hago con la esperanza de que esta denuncia lleve a emprender acciones que aclaren los acontecimientos y se establezcan los responsables.

Es el caso Señor Presidente Santos, que el día Martes 5 de Junio de 2012 fui victima de un atentado por parte de elementos de la Policía Nacional de Colombia,quienes simularon una fortuita requisa de documentos a mi persona para así trasladarme a las oficinas de migración intentando provocar las condiciones necesarias para mi eventual deportación a Ecuador, en el relato de los hechos que le expongo a continuación, presento a Usted, todos los elementos de prueba mediante los cuales las autoridades colombianas deberán actuar de oficio, toda vez que queda claro que malos elementos de la Policía Nacional de Colombia montaron un operativo ilegal por más de 15 días, usando bienes del Estado para conspirar en contra de un ciudadano ecuatoriano y su familia, con protervos fines que podrían estar promovidos por el gobierno del presidente Rafael Correa que habría enviado un grupo especial para corromper a la Policía colombiana con la agravante situación de flagrante violación a la soberanía de Colombia, motivado por el odio y la persecución política a mi persona ya que soy un fuerte opositor de su gobierno como es de dominio público a  nivel internacional.

LOS HECHOS:

Eran las 16:00h aproximadamente cuando mi esposa y yo salimos de nuestro hogar ubicado en la Calle 25G, N74B-50 Condominio Nuevo Salitre, Torre 9, Apartamento 443, en donde habitamos con mis cuatro hijos y mi suegra, antes de salir de mi hogar me percaté, al observar desde una de las ventanas de mi apartamento que da a la Calle 26, que en la parte baja del edificio donde queda el parqueadero de las oficinas de ventas se encontraba un vehículo tipo furgoneta de color blanco sin ventanas traseras, solo tenia ventanas para el piloto y copiloto con dos antenas de forma peculiar y un compartimiento de fibra en el techo, además alcancé a  divisar que quien conducía llevaba un traje manga larga del color del uniforme que usa la Policía, lo cual me pareció muy extraño, pero por quedar junto al condominio donde habito la Dirección de Investigación Criminal (DIJIN) e INTERPOLpensé que podría tratarse de alguna situación fortuita, cuando salimos por la garita que se encuentra en la transversal a pocos metros de la Calle 26 y tomamos un taxi que debió pasar justo por la puerta del garaje donde estaba parqueada la furgoneta en cuestión,me percaté que un individuo de tez blanca con chaqueta de un color oscuro y abrigo bajo ella, caminó desde dentro del garaje en actitud de que quería divisar a quienes salíamos en el taxi, cuando yo lo miré el individuo intentó esconder su rostro con el abrigo, lo cual me puso en alerta.Luegoel taxi en el que me desplazaba con mi esposa tomóla oreja distribuidora de trafico que dirige a la Avenida Boyacá rumbo al norte, en ese momento pasó junto a nosotros una moto con dos sujetos vestidos de civil, cuya actitud me resultó sospechosa, al esforzarse uno de ellos (el pasajero) por identificarme. A los pocos minutos, ya en la Avenida Boyacá, una furgoneta de la Policía Nacional nos empezó a seguir durante unos dos kilómetros.Cuando cruzábamos la Calle 80,ocupando nuestro taxi el último carril del lado izquierdo de la vía, apareció un policía motorizado quien se había apostado en la mitad de la autopista, parando el tráfico y se puso frente al taxi en que yo viajaba con mi esposa, lo señaló de frente y le ordenó orillarse a la derecha, en una acción muy explicita demostrando que había alguna razón en especial de por qué detenía solamente al vehículo en que nosotros nos movilizábamos y a ningún otro mas. Cuando nos orillamos a la derecha por la ventana y sin bajarme del vehículo yo le pregunté de forma enérgica al policía el porqué había detenido el vehículo y este titubeo, en primera instanciano supo que contestar, y tras unos segundos supo decir que “al parecer han reportado un vehículo robado cuyas placas se parecen al que nosotros nos movilizábamos” inmediatamente se bajaron de la furgoneta de la policía otros dos agentes uno de ellos con el arma desenfundada y en acción de alerta, el otro inmediatamente se acercó a mí por la ventana y nos solicitó los documentos de identificación de mi esposa y míos.En cuanto se los entregamos se colocó en la parte posterior del carro, donde apareció otro sujeto vestido de civil quien traía un papel en la mano con algo escrito, pues se acercó al policía que tenia mi cédula y la comparó con el papel que traía en la mano.Por sus ademanes luego entendí que le transmitió al policía el mensaje  que mi cédula si correspondía a lo que en el papel traía escrito. En ese momento el policía me informó que yo debía acompañarlo a migración pues en su teléfono, (un AVANTEL, creo, de los que usan con un sistema enlazado supuestamente con el sistema judicial y migración), este había consultado mi numero de cédula y le salía que ¡..yo estaba requerido..!Le solicité que me mostrase esa información en su teléfono , a lo que se negó a hacerlo diciendo “que ese instrumento es de uso exclusivo de la policía y que cualquier aclaración yo debería solicitarla en migración, cuando lleguemos allá [refiriéndose a las oficinas de migración]”. El agente me indicó que iríamos a las oficinas ubicadas en la Calle 100,en el edificio PLATINIUM. Mientras esto sucedía y pasados tres minutos quedamos totalmente rodeados, por una furgoneta de la policía con dos agentes,que se había situado detrás de nosotros,una camioneta doble cabina de la policía con un agente, que se colocó en la parte delantera, una moto con dos policías tomó posición mas adelante, a unos 10 metros y 4 personas más vestidas de civil, que se esforzaban por quedar fuera de nuestra vista, manteniéndose delante de la camioneta doble cabina, mientras hablaban con los policías de la moto.

En esa situación accedí a acompañarlos a las oficinas de migración pero tuve que mostrarme enérgico en que no lo haría en la furgoneta por ser muy cerrada,sino, que lo haría en la camioneta doble cabina siempre y cuando fuéramos por las rutas de las avenidas principales de Bogotá.Los policías accedieron y nos subimos a la camioneta. Sorprendentemente desde el momento en que nos apeamos del taxi,  lo dejaron marcharse, y además, pude constatar que el policía que, según él, había revisado en el sistema de su teléfono mi identidad, nunca hizo lo mismo con la de mis esposa. Resultaba evidente que el objetivo de semejante operativo era mi persona. Además durante el trayecto los agentes iban reportando de cada paso a alguien mediante teléfono celular. Aproximadamente a las 17:00h llegamos a las oficinas de migración en donde todos los funcionarios con los que hablábamos decían no saber por qué razón nos habían llevado hasta allá, toda vez que el policía había manifestado antes que “yo estaba requerido”. Mientras esto ocurría en una de las oficinas del primer piso del edificio de migración cuyas ventanas dan a la calle 100, pude ver como fueron llegando sucesivamente:el sujeto que estaba parado fuera del edificio donde residoy que me había hecho la identificación inicial al subir al taxi, los dos sujetos que pasaron en la moto junto al taxi en que yo viajaba y la misma furgoneta con las dos antenas y el compartimento en el techo, que detectéparqueada bajo mi apartamento.Ésta última se estacionó sobre la calle 100 frente al edificio de migración (PLATINIUM) bajó el vidrio del copiloto, pude observar claramente que el copiloto era un oficial uniformado de la policía con chaqueta, quien le preguntó a uno de los policías que nos habían traído algo que no pude escuchar por la distancia y el vidrio que nos separaba, a lo que el policía, le respondió afirmativamente con palabras y gestos, al parecer le preguntaba si ya habíamos llegado.

En este momento, Señor Presidente, ya tenía el convencimiento de haber sido detenido ilegalmente para asegurar mi traslado a migración mediante un operativo especial, pero esto no lo comenté con nadie de esa dependencia, por prevención. Entonces verificaron en el sistema mi identidad, tomaron mediante un equipo electrónico mis 10 huellas dactilares, comprobando queNO me encuentro requerido ni por la justicia colombiana, ni por migración, ni por INTERPOL. De nuevo, se hizo evidente contra quién estaba dirigida toda esta actuación, pues de forma muy extraña noté que “olvidarontomar las huellas dactilares a mi esposa” quien había sido también detenida conmigo y se encontraba en la misma situación que yo. Confirmándose de esta forma una vez más que esta era una acción expresa contra mi persona.

El Jefe de Deportaciones Juan Carlos Clavijo manifestó que el “no sabia por que nos pudieron haber detenido de esa forma” y “que precisamente su trabajo era recibirnos y que al yo no tener reportada entrada al país debía proceder a deportarme pues ese era el procedimiento”, fue entonces que tuve que explicarle al funcionario que yo me encontraba en una “situación especial” en este país, que me encontraba exiliado del Ecuador por la persecución política en mi contra por parte del Gobierno del Presidente Rafael Vicente Correa Delgado, le expliqué también que yo ya había solicitado a la Cancillería un documento de acreditación especial, que me había sido otorgado en espera de la visa correspondiente,pendiente de tramitación en horas próximas.

El funcionarioSr. Clavijo y su inmediato superior -de quien no recuerdo el nombre- procedieron a comunicarse con la Cancillería de Colombia en donde hablaron con el funcionario Sr. Embajador Doctor.Luis Estrada, con quien verificaron nuevamente mi identidad y mi estatus, por lo que procedieron a liberarnos inmediatamente a mi esposa y a mí.

Señor Presidente, es evidente que miembros de la Policía Colombiana montaron un operativo para ejecutar contra mí un secuestro disfrazado de detención, el mismo que fue ilegal, pues al llegar a migración se constató que no tengo requerimiento alguno ante INTERPOL ni la justicia de este país al que amo como mi segunda patria y donde vivo con mi familia protegiéndonos de un gobierno perverso, es evidente que quienes comandaron este operativo habían averiguado mi situación migratoria y pudieron discernir que colocándome en las manos de migración mi destino era la deportación, es decir, el objetivo de esta operación era lograr deportarme al Ecuador con el protervo fin de ponerme en manos del sistema judicial secuestrado por el Presidente Correa en donde se me siguen varios procesos judiciales con el fin de encarcelarme, vale destacar que todos los procesos judiciales vigentes en mi contra son solamente los interpuestos con firma y rubrica por el Canciller Ricardo Patiño, El asesor Jurídico de la Presidencia Alexis Mera, el Secretario de Comunicación de la Presidencia Fernando Alvarado entre otros (todos estos personajes, funcionarios de extrema confianza de Rafael Correa)

Señor Presidente,he tenido que abandonar mi vivienda abruptamente, y en ella dejar todos mis bienes abandonados y poner a buen resguardo a mi familia, como entenderá me es imposible confiar ya en la fuerza pública, mi esposa y mi suegra se encuentran aterradas, y mis hijos muy afectados.

Al permitir que nos retiremos de migración los funcionarios de esta dependencia me dieron una citación para presentarnos al día siguiente, para llenar formularios como parte del proceso que certifica mi estatus y estadía en Colombia, cita a la que no he acudido por el temor a sufrir otro atentado en mi contra, pues no siento confianza de transitar en la vía pública.

Señor Presidente, en la misma noche de ese día 5 de Junio, en que fui detenido de manera arbitraria e irregular por miembros de la Policía Nacional de Colombia, personas de mi absoluta confianza desde Ecuador me informaron que funcionarios de mi país estaban celebrando ya mi detención y daban por hecha mi posterior deportación.

Pero lo mas preocupante señor Presidente, es que, a través de oficiales retirados de la Policía Nacional de Ecuador he sido informado del rumor de que este operativo en mi contra habría sido producto de una acción conjunta coordinada entre mandos medios de la Policía Colombiana y la UGSI Unidad de Gestión de Seguridad Interna de la Presidencia de Ecuador; que de Ecuador habrían entrado a Colombia un equipo de varios agentes quienes habrían pactado con miembros de la Policía Colombiana para montar este secuestro disfrazado de detención y ponerme en manos de migración con el objetivo de provocar mi eventual deportación.

Señor Presidente, siento profundo dolor al enfrentar que el país que considero mi segundo hogar, en donde nació mi última hija podría haber sido azotado por la perversidad y corrupción del gobierno de Rafael Correa, violando la soberanía de Colombia para realizar un operativo ilegal, para lo cual no habrían dudado en corromper a oficiales de la Policía Nacional Colombiana que se prestaron a colaborar, sin escatimar recursos, paradisfrazar este secuestro como una fortuita detención, disponiendo a su discreción de bienes y agentes del Estado colombianoal servicio de un gobierno extranjero con fines de persecución política contra un opositor, en clara violación de los Derechos Humanos de mi familia y míos, además poniendo en evidente situación de máximo peligro nuestras vidas.

Además me produce hondo pesar que las acciones ilegales de estas manzanas podridas en la Policía, desacrediten los avances en seguridad y salvaguarda del Estado de Derecho que, colombianos y extranjeros, reconocemos ha experimentado Colombia en los últimos años.

Por todo ello, Señor Presidente, le exhorto como máximo protector de la institucionalidad colombiana a impulsar todas las acciones para aclarar este turbio incidente e imponer sanciones ejemplarizantes, necesarias para recuperar la confianza en la fuerza pública.

Hago respetuosamente esta solicitudpor los derechos que me amparan como extranjero residente en Colombia y como fiscalizador constante de la corrupción en el Ecuador, donde a pesar de ser perseguido político, mantengo mi indeclinable compromiso por la paz y el progreso de mi país, haciendo honor a los valores que me fueron inculcados por mi familia y fortalecidos por el Partido Político al que represento y que es la mayor fuerza política con la que cuenta el Ecuador para combatir la actual dictadura.

Señor Presidente, durante mi estadía en este país he demostrado mi cautela con respecto a las opiniones que yo pudiera expresar sobre las relaciones bilaterales entre Colombia y Ecuador, esto lo he hecho ejerciendo el máximo respeto a la diplomacia de su Gobierno, bajo ese mismo concepto de respeto, consideración y amor por Ecuador y Colombia, estoy seguro de acertar cuando le expreso mi preocupación, que así como hoy atentaron contra mi integridad y la de mi familia, mañana, los mismos autores intelectualespodrían decidir atentar contra alguno de los oficiales que valientemente comandaron el operativo de Angostura y sobre los cuales pesan ordenes de detención en Ecuador, secuestrándolos y poniéndolos a órdenes de la “justicia ecuatoriana” que es “la Justicia secuestrada por Rafael Correa”.

Señor Presidente, este martes 5 de Junio intentaron provocarmi“deportación fortuita”, mañana tal vez intenten secuestrarme, o algo peor.Por ello quiero ofrecerle algunos datos adicionales que pueden resultar relevantes para que las acciones bajo su mando y la Fiscalía puedan actuar de oficio y perseguir este caso de evidente corrupción policial y posible violación a la soberanía de Colombia. Y determinar quienes fueron los malos elementos de la Policía Colombiana que habrían prestado colaboración a mercenarios, posiblemente ecuatorianos y cuales fueron estos, que violaron la soberanía.

1- En el edificio donde yo habitaba hasta el 5 de mayo hay cámaras de seguridad dentro y fuera, que graban 24 horas todos los ángulos del mismo, especialmente en donde estaba parqueada la furgoneta y el primer individuo que salió a identificarme y que luego llegó a las oficinas de Migración.

2- Por encontrarse el condominio junto a la DIJIN todo el sector se encuentra cubierto con cámaras de esta dependencia, seguramente en ellas también se registró el vehículo a su entrada y salida del condominio, de esta forma podrán verificar a que dependencia pertenece y quienes se encontraban dentro de él y si en su interior había implementado algún equipo o tecnología especial que pudo haber sido usado para darme seguimiento.

3- Es mi sospecha que sobornaron a los guardias del condominio, pues uno de ellos el día Viernes 25 de Mayo,llamó por la vía de comunicación interna de portería a mi departamento a solicitar los nombres de quienes vivíamos ahí, poniendo especial interés en mi identidad. (en ese momento a quien se encontraba en mi casa le pareció muy extraño y no le dio información) luego yo me acerqué a hacer el debido reclamo a la administración y encontré inconsistencias, pues los guardias primero me dijeron que habían pedido los datos por orden de la administración, y la administradora me certificó que ella no había dado ninguna orden al respecto.

4- Me imagino que también deben haber cámaras en el trayecto de la AvenidaBoyacá que debieron haber grabado los vehículos y las motos que me siguieron y detuvieron el vehículo en el que yo viajaba.

5- También tanto los agentes de uniforme y de civil que intervinieron, como la furgoneta color blanco que estaba estacionada en el parqueadero del edificio de mi apartamento que llegaron a Migración deben estar grabadas en los registros de las cámaras de la entrada a las oficinas de migración en el edificio PLATINIUM o del sector.

6- También se debería solicitar el parte de mi detención para compararlo con los hechos y se establezca, quien específicamente dio la orden a los patrulleros y oficiales de policía de seguirme y detenerme.

(EN ESTE ESPACIO SE HAN SUPRIMIDO 12 LÍNEAS DE CARÁCTER CONFIDENCIAL)

Atentamente,

Fernando Balda

Asambleísta Nacional del Ecuador (A)

Partido Sociedad Patriótica 21 de Enero.

En estos días he recibido muchas llamadas de amigos y familiares que consideran que resulta muy “curioso” que se produzca este atentado en mi contra justamente después que di declaraciones en la cadena CNN y otras internacionales en donde expresé lo siguiente:

“Reconocemos que la vida privada del Presidente y sus afectaciones por hechos traumáticos de la juventud como es el hecho que su padre haya sido “mula del narcotráfico” y guardado prisión por este delito, debe mantenerse bajo el sigilo de su familia, pero cuando las decisiones trascendentales que toma el Presidente en base a su vida personal afectan a los trece millones de ecuatorianos entonces no cabe el termino “privacidad” y los espontáneos y legítimos comentarios al respecto no configuran el tipo penal que condena dañar la honra toda vez que se ejerce la libertad de expresión, mas aún cuando después de la liberación de esta gran cantidad de personas sentenciadas por narcotráfico, este delito se ha incrementado a niveles alarmantes en el Ecuador, en donde se han encontrado desde submarinos, avionetas y aviones para transportar droga hasta el inverosímil hallazgo de 40 kilos de droga dentro de una valija diplomática que salió desde la cancillería del Ecuador en Quito y fue detenida en Milán – Italia.”

Cualquiera que fuere el motivo y los autores de este atentado en mi contra no los exime de responder ante las autoridades y la condena de la sociedad ante estas ilegales prácticas. 

Fernando Balda

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