“Volar con riesgos”

IMG_2134El 29 de Diciembre habrán pasado 5 años del fallecimiento del General de la FAE Jorge Gabela Bueno, producto del impacto de bala perpetrado por sicarios que entraron a buscarlo en su domicilio. Meses antes se había opuesto a la compra de los helicópteros DHRUV al demostrar que estos no reunían los requisitos técnicos que garantizaran su buen desempeño en operaciones militares, llegó a denunciarlo en la Asamblea Nacional, allí fue amenazado públicamente ante los medios de comunicación por el General Rodrigo Bohórquez quien insistía en que la compra debía realizarse. Días después se reveló una grabación entre Gabela y el Coronel Roberto Vargas Jefe de Inteligencia de la FAE, en la grabación el fallecido General le increpaba por el seguimiento ilegal del que era víctima, claramente se oye en el audio que Gabela le dice “si algo me pasa a mí, si me asalta un choro, o cualquier situación, los culpables son ustedes. Ustedes son los culpables de lo que me pueda pasar a mí,…. o a mis hijos, así me choque alguien o cualquier cosa”. Meses después lo asesinaron. Las autoridades dijeron que fue delincuencia común, que fue un intento de robo y pretendieron cerrar el caso, pero los asesinos no se robaron nada y había una serie de circunstancias que impedían al raciocinio de sus familiares creer que todo estaba juzgado. Su esposa, Patricia Ochoa quien hasta ese momento era una mujer desconocida para la mayoría de los ecuatorianos no quiso permitir el atropello y la impunidad sobre la memoria de su esposo y se juró a sí misma y a sus hijos que lucharía por descubrir la verdad y que el mundo la conociera. Pero, era ella sola contra el régimen más infame de la historia, contra una maquinaria descomunal perfeccionada en el propósito de hacer parecer a los buenos como malos y a los malos como buenos, un régimen a quien a toda costa no le conviene que la verdad sobre el asesinato del General Gabela se esclarezca. Tampoco le sería conveniente la foto que fue divulgada meses después donde aparece el General Rodrigo Bohórquez subido en uno de los helicópteros DHRUV junto al representante de la empresa que los vendió, recibiendo la compra y haciendo un gesto de satisfacción y victoria. La insistencia junto con las dudas y sospechas de la viuda del General llegaron hasta Carondelet, obligó a Rafael Correa a ordenar por decreto se conforme una comisión para investigar el asesinato, el perito Roberto Meza encargado de la investigación denunció que una funcionaria del Ministerio de Justicia le pidió que ocultara información relevante, la Ministra de Justicia Ledy Zuñiga en rueda de prensa presentó un informe incompleto e insistió en que no había nada más que investigar, que el crimen a Gabela fue producto de la delincuencia común, los funcionario de gobierno intentaban hacer parecer a Patricia Ocho como una paranoica toda vez que esta con cada nueva prueba que salía a la luz se había convertido en una piedra en el zapato. Puedo imaginarme la rabia que deben haber sentido en el corazón ella y sus hijos. Qué bueno que la rabia, el dolor y la esperanza se contengan dentro del mismo recipiente en el alma, así se conjugan en un corazón valiente tan obstinado como fuerza del amor que lo impulsa. Doña Patricia no ha dejado de aparecer en cuanto plantón y entrevista le ha sido posible, sigilosamente ha obtenido toda la información relacionada con la muerte de su esposo. El caso lo conocen todos los legisladores, los juristas, los peritos, los que hacemos opinión, la prensa nacional e internacional. La dictadura no pudo contener más tiempo el alud de la condena social, hace unos días el ministro de Defensa Fernando Cordero quien al principio protegió la versión del régimen se vio obligado a dar por terminado unilateralmente el contrato con la empresa proveedora de muerte con alas, esto solamente después de que se estrellaron cuatro de los siete helicópteros adquiridos y los otros tres fueron declarados inservibles. La compra de estas aeronaves produjo tres muertos, un discapacitado, un General asesinado y un perjuicio del mal manejo de 45 millones de dólares al Estado. Después de todo lo ocurrido Rafael Correa en una de sus últimas sabatinas dijo sobre la compra: “fue una buena decisión con mala suerte”. Es increíble hasta dónde puede llegar la indolencia y la negación. Hasta el momento las Fuerzas Armadas no se han pronunciado oficialmente condenando los hechos, ningún oficial de la Fuerza Aérea ha hecho honor al uniforme que lleva apartándose de la subordinación a la barbarie y el encubrimiento de este capítulo de corrupción dentro de las filas militares; aquello demuestra que algunos, aunque ostenten alto rango, aún no han aprendido a volar.

Hay quienes dicen por allí que los culpables entre ratos sienten miedo y, en sus trastornados momentos atribuyen los accidentes a “la maldición del General Gabela” que los persigue en sus conciencias…. Sin llegar a la superstición; pero si en la creencia de una fuerza superior, no cabe duda de que con cada nave siniestrada desde el cielo se está clamando por justicia. Cuando yo estuve preso llegó a la cárcel un señor que cumplía una condena por el intento de robo de una gallina, en cambio el General Rodrigo Bohórquez que amenazó a Gabela ni siquiera fue llamado a declarar, pero si fue premiado laboralmente; hoy es piloto Capitán de un avión de la aerolínea del Estado TAME y en cada vuelo tiene en sus manos responsabilidad sobre la vida de cientos de ciudadanos. Dicen que a veces los buenos se van y los malos se quedan. Aquello indigna, quizá sea necesaria esa indignación para mantenernos de pie, y que, los malos sepan que no importa lo que hagan o lo protegidos que ahora se encuentren, porque hay quienes a los que con el dolor se les quitó la capacidad de olvidar. Hay ciertas pistas en la escena de un crimen que por su naturaleza pocos pueden recoger o examinar ¿cómo se recoge el odio, la ira, el miedo y las ambiciones? Son cosas que hay que saber buscar; sino pregúntenselo a la admirable Patricia Ochoa. Seguro el General Gabela nunca pensó que quizá desde las mismas filas de la fuerza a la que entregó su vida con esmero y devoción iba a surgir la conspiración que le propinó el ocaso de sus días. El legado que el General Gabela nos dejó a los ecuatorianos, en especial a los aspirantes a pilotos de nuestras Fuerzas Armadas es de rectitud pese a tener al poder y la ambición turbulentos soplando en contra. Su cruel e impune asesinato es la muestra dolorosa e imperecedera de que para volar alto hay que tener honor y correr grandes riesgos.

Fernando Balda Flores

Ex Asambleísta Nacional del Ecuador (A).

Secuestrado y, preso político del gobierno de Rafael Correa. Columnista de: Fundación Centro de Pensamiento Primero Colombia, (Colombia) Periódico Debate (Colombia), Reporte Confidencial (Venezuela), Red Digital TV, (Venezuela) Venezuela Awareness (Venezuela) Nicaragua Hoy (Nicaragua), y varios medios internacionales más.

Twitter: @fernandobalda

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