La Consulta y la Unidad.

foto-fernando-balda-A pesar que se trata del tema de mayor importancia política en los actuales momentos en el Ecuador, el tema de la consulta popular sigue estando confuso para muchos. Parte de la propuesta de enmiendas constitucionales que el Ejecutivo ha enviado a la Asamblea Nacional en el que se pretende modificar el Artículo 114 para permitir la elección consecutiva y permanente de Presidente y otras dignidades. Hay varias formas de enmendar la constitución, la una, es mediante referéndum solicitado por la Presidenta o Presidente de la República, o por la ciudadanía con el respaldo de al menos el ocho por ciento de las personas inscritas en el registro electoral. Y la otra, por iniciativa de un número no inferior a la tercera parte de los miembros de la Asamblea Nacional. El proyecto se tramitará en dos debates; el segundo debate se realizará de modo impostergable en los treinta días siguientes al año de realizado el primero. La reforma sólo se aprobará si obtiene el respaldo de las dos terceras partes de los miembros de la Asamblea Nacional. En el caso de consulta que por su propósito se denomina “referéndum”, los ciudadanos, con su voto, aprobarán o rechazarán lo propuesto. En este caso, Rafael Correa optó por el camino fácil, encargó la tarea a sus feudatarios legisladores, no se arriesgó al escrutinio público, confirmando con esta tropelía su falta de compromiso con los principios democráticos. La alternancia en el poder garantiza que los mandatarios no utilicen recursos públicos para sus campañas electorales y que tampoco se ponga en posición de desventaja a quienes deseen ejercer su derecho de participación, además la alternancia prevé que un obnubilado Presidente, Alcalde etc, actúe como dueño de la cosa pública y a abuse de su inmenso poder.

Por ello, desde el mes de Abril de 2014, en que la pretensión de Rafael Correa fue evidenciada, el Asambleísta de Sociedad Patriótica Gilmar Gutiérrez, propuso a los demás Partidos y Movimientos políticos en la Asamblea hacerle frete a este ilegal cometido. Ninguno quiso sumarse, a nadie le importó. Es así que, nuestro Partido respondiendo al deber político, el 29 de Octubre de 2014 solicitó al Consejo Nacional Electoral los formularios para convocar a consulta con dos preguntas; la primera, que modifica el artículo 114 de la Constitución, de la siguiente manera: Las autoridades de elección popular podrán reelegirse por una sola vez, NO consecutiva, para el mismo cargo. Las autoridades de elección popular que se postulen para un cargo diferente, deberán renunciar al que desempeñan.

Y también otra, que modifica el artículo 218, para reforzar la estructura del Consejo Nacional Electoral, añadiendo como miembros de este organismo a representantes de los Partidos y Movimientos políticos, además de los miembros que actualmente lo conforman, quienes por su proceso viciado de designación siempre resultan ser aliados del gobierno; si no cambiamos esto, no importa lo que hagamos, seguirá “ganado” la dictadura imponiéndonos los resultados electorales sin que tengamos oportunidad de auditar con transparencia el voto ciudadano.

Realizada nuestra labor, el CNE nos negó la entrega de formularios y dictaminó subjetivamente que debíamos primero acudir a la Corte Constitucional para que califique el texto de las preguntas y el pedido de consulta; así lo hicimos el 27 de Noviembre de 2014.

Durante este tiempo, sucedió que fue difundida una encuesta de CEDATOS que reveló que el 73% de los ciudadanos opinan que deberían ser consultados sobre la reelección consecutiva y permanente. Fue solo hasta entonces que otros grupos, entre ellos los mismos a quienes Sociedad Patriótica había propuesto desde Abril plantear la enmienda, incluido el Movimiento CREO cuyo líder es Guillermo Lasso, que estos propusieron también ir a una consulta para también hacer frente al propósito gobiernista aprovechándose del terreno abonado por la percepción ciudadana. Sin embargo, lo que plantea Lasso es una consulta con la pregunta ¿Está usted de acuerdo que se modifique la Constitución para permitir la reelección indifinida del presidente de la República y otras dignidades de elección popular? De ser aprobada esta pregunta por la Corte Constitucional, y si se recogieran las firmas, y si se fuera a una consulta, y si ganara el sentido que se quiere en la pregunta planteada; todo parecería ser idóneo para el fin que se persigue, lamentablemente no es así. Para que el resultado de una consulta sea vinculante y de aplicación inmediata, debe esta modificar el texto constitucional existente por el que se propone dentro de las normativas vigentes, para así, y solo así, poder ponerle el candado a la pretensión de eternizarse en el poder de Rafael Correa. La pregunta de Lasso no podrá tener ese efecto, porque la misma no modifica nada, lo que aspira es recoger la opinión ciudadana, pero lo peor es que Lasso lo sabe, él mismo ha dicho que “su consulta tendrá peso moral”. Con esta impronta, en la actual situación dictatorial, lamentablemente no hacemos nada en el plano constitucional, pues los legisladores del gobierno usarán el resultado de la consulta de Lasso como trapeador del pleno de la Asamblea a la hora de ejercer su voto a favor de las enmiendas ordenadas por el dictador. Es así que, Lasso se encuentra sembrando una entelequia, que a veces parecería un despropósito, pues con esta insustancial propuesta el saldo será favorecer a Correa. Quizá le encuentro explicación en otra arista; en el deseo de Lasso de ser Presidente, de utilizar el sentimiento popular a favor de la consulta para dinamizar el activismo político de sus bases y estructurar su Movimiento mientras dure el vorágine y la efervescencia de su ingente campaña. Si, está en su derecho de querer ser elegido, pero está jugando con la ilusión de muchos que, si recogen firmas, habrán trabajado para que su esfuerzo caiga en saco roto. También es admisible inferir que Lasso no querría realmente enmendar la constitución en sentido de la no reelección, que quizá quiera que la reelección indefinida sea una posibilidad que le beneficie también si él llega al poder; son temas que se dilucidarán con el tiempo. Pero lo que sí está claro es que el objetivo innegable del líder de “compromiso Ecuador” es enteramente electoral, personal y partidista.

Winston Churchill dijo: “El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones.”

Por otro lado desde las bancadas de compromiso Ecuador, algunos activistas hacen vocería discriminando a quienes ellos consideran no reúnen requisitos para ser parte de la UNIDAD. No se puede llamar a la UNIDAD y permitir que una minúscula dirigencia pretenda ponerle derecho de admisión a una causa que es de todos los ecuatorianos que deseamos volver al estado democrático. Estas posiciones son las realmente divisionistas y desafortunadas en momentos de responsabilidad patriótica, así como aquellas que solo actúan desde el escenario del pleonasmo de la opinión y no se deciden a saltar al terreno de la acción que es donde se necesita. A esto se le suma que, el gobierno ha decidido polarizar con Lasso en el tema de la consulta, no tienen un pelo de tontos, les interesa confundir a la ciudadanía, que haya atención hacia una propuesta que a la dictadura no le cause melladura. Mientras la propuesta de Sociedad Patriótica, sin pretensiones de inexistentes “grandes ejércitos”, con pasos firmes y acertados a la luz del derecho constitucional, pero sobre todo a la luz de la opinión pública, vamos avanzando hacia la democracia estratégicamente cual caballo de Troya.

Los más adiestrados constitucionalistas del Ecuador han reconocido mediante el análisis que las preguntas para la consulta hechas por Sociedad Patriótica son las viables. Nosotros no sentimos apego por ellas, aunque fuimos los primeros en proponer la consulta, estamos dispuestos a entregar los formularios a cualquier grupo de ciudadanos que en verdadera UNIDAD, con desprendimiento, objetivos claros y sin pretensiones personales afronten esta causa; he allí, la tan necesaria Junta Cívica.

Por si no lo tenían claro, esto es lo que está pasando con la CONSULTA y la UNIDAD.

Fernando Balda

Ex Asambleísta Nacional del Ecuador (A).

Secuestrado y, preso político del gobierno de Rafael Correa.

Columnista de: Fundación Centro de Pensamiento Primero Colombia, (Colombia) Periódico Debate (Colombia), Reporte Confidencial (Venezuela), Red Digital TV, (Venezuela) Venezuela Awareness (Venezuela) Nicaragua Hoy (Nicaragua), y varios medios internacionales más.

Twitter: @fernandobalda